Una pandemia es una enfermedad infecciosa que se propaga a
través de los seres humanos en todo el mundo, o en regiones muy grandes como
continentes. Normalmente, se espera que cada siglo ocurran tres o cuatro
pandemias, cuando aparecen virus nuevos y se esparcen con rapidez de una persona
a otra, provocando algunos casos graves. No obstante, no se puede predecir la
ocurrencia de una pandemia con total exactitud.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se
declara una pandemia cuando se cumplen tres condiciones: 1) Aparece un virus
nuevo, que no haya estado anteriormente y, por consiguiente, no hay personas
inmunes. 2) Los virus infectan a las personas, causando enfermedades serias. 3)
Los agentes se propagan fácil y sostenidamente entre los seres humanos. En el
caso de otras enfermedades que también matan a muchas personas, como el cáncer,
no se consideran pandemias debido a que no son infecciosas o contagiosas.
En la historia de la humanidad, se han registrado importantes
pandemias, especialmente causadas por la domesticación de algunos animales. Es
el caso de la tuberculosis y la influenza. Entre las más importantes se
encuentran algunas como la Peste de Atenas, ocurrida durante la Guerra del
Peloponeso en el 430 a. C., que fue una fiebre tifoidea que mató a un cuarto de
las tropas atenienses y a un cuarto de la población en un período de 4 años. Su
mayor propagación no ocurrió debido a que las víctimas murieron más rápido de lo
que la enfermedad pudo esparcirse. La causa de la pandemia se descubrió recién
en 2006. Otra pandemia ocurrió entre los años 165 y 180, conocida como la Peste
Antonina, causada posiblemente por viruela introducida en Italia, por los
soldados que regresaron del Medio Oriente. Murieron 5 millones de personas. Un
segundo brote llamado peste de Cipriano, ocurrió entre los años 251 y 256 y se
dijo que mató a 5 mil personas por día en su peor momento.
En el año 541, en Egipto ocurrió el primer brote de la peste
bubónica, una pandemia conocida como la Peste de Justiniano que, esparcida luego
a Constantinopla, mataba 10 mil personas por día eliminando al 40% de la
población y, hasta el año 700, redujo a la población europea en un 50%. Otra
pandemia fue la Peste Negra, que comenzó alrededor del año 1300, mató a la
increíble cantidad de 75 millones de personas. Ocho años más tarde, la
enfermedad regresó a Europa, después de iniciarse en Asia y mató a otros 30
millones de europeos, una tercera parte de la población. Hasta el siglo XVIII,
la enfermedad volvió casi 100 veces más, reduciendo aún más la población. Otra
gran pandemia fue el cólera, que entre 1816 y 1966, produjo siete distintas
pandemias. Afectó a casi todos los continentes, especialmente a Asia, Europa y
África y mató a millones de personas, principalmente en India, Rusia, Filipinas,
Indonesia, Estados Unidos, entre otros.
La gripe española fue otra pandemia que ocurrió entre 1918 y
1919. Comenzó en Brest, Boston y Freetown, tres lugares muy alejados entre sí.
La enfermedad, cuya cepa concreta no fue identificada, se expandió por el mundo
y mató a más de 25 millones de personas en seis meses, especialmente en India,
Estados Unidos e Inglaterra. La responsable fue la llamada influenza, que ha
causado muchas epidemias en la historia, la primera registrada en 1580 y luego,
ocurridas cada 10 o 30 años. A parte de la gripe española, también destacan la
gripe asiática, entre 1957 y 1958, y la gripe de Hong Kong entre 1968 y 1969.
Murieron más de tres millones de personas entre estas dos últimas.
En la actualidad, existen dos enfermedades consideradas
pandemias. La primera es el SIDA, causado por el virus VIH. Comenzó en África e
inmediatamente llegó a Haití; luego, se esparció en el mundo entero por el año
1969. Los estudios estiman que en 2025, los muertos llegarán a 31 millones en
India, 18 millones en China y hasta 100 millones en África. La segunda y más
reciente pandemia, es la gripe A (H1N1), conocida también como gripe porcina.
Fue identificada en Abril de 2009 y, aunque está siendo controlada y la tasa de
muertes ha bajado considerablemente, la enfermedad está propagada por casi todo
el mundo y aún no se predice la futura evolución del virus.