La tablatura es una forma de notación musical, que consiste
en mostrar el lugar del instrumento en que se debe posicionar el dedo para
generar sonido; es una forma simplificada de notación, muy práctica para algunos
usos como veremos, y no se requieren de conocimientos musicales formales para
poder leerla. La tablatura es una notación bastante popular en instrumentos de
cuerda, tales como la guitarra (los famosos TAB), el laúd, y el bajo. También puede ser empleada
en otros instrumentos tales como la viola da gamba, mandolín, y la armónica. La
tablatura debido a su fácil lectura, es frecuentemente encontrada en la música
popular. En tiempos del renacimiento, este tipo de notación solía encontrarse
frecuentemente en la música folclórica.
Los orígenes de la tablatura se remontan al año 1300 de
nuestra era. Gran parte de la lectura musical que se escribía para laúd durante
el período renacentista se hacía por medio de este tipo de notación. Al respecto
se distinguen tres tipos de tablatura para laúd: una es la tablatura francesa
que es la que alcanzó la mayor popularidad, otra es la italiana, y finalmente
está la de origen alemán. Una de las ventajas de esta notación es que permite la
"scordatura", o cambio en la afinación de las cuerdas, sin la complicación de
aprender a leer esta modificación en una partitura (técnica empleada ampliamente
para la viola da gamba y viola d'amore, típicos instrumentos renacentistas). También las tablaturas para teclado alcanzaron gran
importancia en Alemania entre 1450 y 1750, y en España entre 1550 y 1680.
Mientras que la notación convencional muestra los ritmos y la
duración de cada nota, basada en las 12 divisiones de la octava, la tablatura
indica el lugar y el momento en que el dedo de la mano debe generar una nota
musical. Los símbolos de este tipo de notación indican cuando empezar la nota,
pero no indican cuando el sonido correspondiente a ésta debe cesar, de manera
que la duración queda a discreción del intérprete de la pieza o canción musical
(aunque en los editores modernos por computadora incluso esto se indica mediante
líneas).
Las tablaturas para instrumentos de cuerda están basadas en un esquema de los
trastes que posee (los trastes son las divisiones que posee el instrumento de
cuerda a lo largo de su mástil, de manera que al posicionar un dedo en la cuerda
sobre el trate se genera una nota musical), las tablaturas para teclado
representan a la tecla que se debe pulsar, y las tablaturas para los vientos
muestra cuales de los orificios deben ser tapados o abiertos.
Hoy en día las tablaturas más conocidas y populares son para
guitarra. Debido a que representan todos los "espacios" en el mango de la
guitarra de manera visual, son más cómodas y más fáciles de interpretar. Cabe
destacar que en la notación convencional, una determinada nota perteneciente a
una octava puede ser tocada en distintas cuerdas, lo que deja a quien toca el
instrumento la táctica para posicionar los dedos, implicando una mayor
dificultad. Otra ventaja de la tablatura es su facilidad para escribirla y
poderla difundir por medios computacionales. En efecto hoy en día numerosos
sitios Web ofrecen la posibilidad de bajar de la red piezas musicales gratis,
escritas con este tipo
de notación. Sin embargo, la asociación de publicadores musicales, ha
considerado las tablaturas como ilegales, por lo que muchos sitios han dejado de
ofrecer este servicio. Pese a todas las ventas que posee este tipo de notación,
también se tienen desventajas, ya que mientras la notación musical convencional
puede ser usada para cualquier instrumento, las tablaturas solo pueden ser
usadas para el instrumento para el cual fue escrita; de todas maneras para los
que se inician en la guitarra o para aquellos que no están interesados en
aprender la notación clásica, la tablatura es una herramienta fundamental, que
puede ahorrar muchísimo tiempo.