Se puede decir una tarjeta gráfica, tarjeta de vídeo, tarjeta
aceleradora de gráficos o adaptador de pantalla y la palabra tarjeta se puede
sustituir por placa. Es también usual utilizar la siglas GPU por el acrónimo de
Graphics Processing Unit aunque hay una ligera diferencia. La placa de vídeo es
en sí una tarjeta de expansión que se coloca en una placa base (o tarjeta madre)
de una computadora y que convierte la información en gráficos.
En estas placas
vienen varias unidades de memoria y el GPU, de allí el error de llamarlas con
ese acrónimo. El GPU es un procesador como el CPU pero dedicado a la conversión
de la información en gráficos que se pueden ver en monitores o televisores. Así
como sea esta información así será la señal. Esto nos lleva a los controladores,
la mayoría de los GPU son compatibles con IBM lo que permiten una instalación
sencilla y directa pero existen diversos tipos de arquitecturas (al igual que en
un CPU) y esto hace que la misma información sea interpretada de manera
diferente.
Los controladores o “drivers” lo que hacen es permitir que el GPU
interprete correctamente esas señales, además de permitir que el sistema
operativo reconozca también a la placa o tarjeta de vídeo. Muchas veces decimos que la
placa de vídeo está integrada a la placa base pero en realidad el que está
integrado es el GPU, esto tiene ciertas ventajas: la primera de todas es queda
un puerto de expansión o “slot” libre, segunda es más económica y tercera los
controladores vienen con los discos de inicio de la placa base. Desventajas
entre otras, comparten los recursos de la placa base, sobre todo la RAM y suelen
tener menos capacidad para abaratarlas.
Una persona puede tomar la decisión de comprar una placa de
vídeo si sus computador va a ser usado para trabajos en diseño gráfico,
procesamiento de vídeos o como un centro de entretenimiento (de vídeo juegos por
ejemplo). También algunos sistemas operativos modernos requieren de placas de
vídeo potentes que combinadas con grandes memorias pueden utilizarse con gran
gasto de recursos. En esto hay que tomar una precaución simple, las memorias
extra y las tarjetas de vídeo potentes pueden disipar mucho
calor y si bien éstas suelen venir con ventiladores es bueno añadir algún
ventilador extra al gabinete para evitar que otros elementos se sobrecalienten y
se dañen, esto puede añadir algo de vibración al gabinete así que no se debe
comprar un ventilador muy grande.
La potencia de una placa de vídeo la miden los
fabricantes por la cantidad de memoria integrada que tiene sin embargo la
rapidez de tal memoria y sobre todo la del GPU se deben de tomar en cuenta
también. Este es un detalle particularmente importante pues si las memorias
integradas son más “lentas” que el GPU limitan la funcionalidad del mismo (por
lo general los fabricantes toman en cuenta esto) pero lo que no suelen tomar en
cuenta es la velocidad de la memoria RAM que está en la placa base (pues es
imposible). Si ésta es menor a la de la tarjeta de vídeo puede dar algún
problema y repito puede porque es en realidad poco probable sobre todo en
computadores para usuarios terminales como usted y yo.