La creencia popular y más arraigada, del
surgimiento de las artes marciales, es la que asevera, que se dieron en los
países del oriente. China, Japón Tailandia y otros, deben ser los países, donde
las artes marciales, se fueron gestando, hasta lo que son hoy día.
Las artes marciales, son diversas técnicas, para la
autodefensa. En las cuales, se dan como arma fundamental, las manos y los pies.
Muchas de ellas, son usadas para desestabilizar al oponente, por medio de
llaves, las cuales ocupan la misma fuerza del agresor. Otras, la mayoría que
ocupa las piernas, sirven para contraatacar.
Pero hay disciplinas que también han desarrollado el uso de
elementos externos al cuerpo humano. Como las varas de madera, los linchacos,
las espadas, etc. Técnicas que llevan años, en ser depuradas y en ser
controladas a la perfección.
Pero otro punto importante de las artes marciales, es que se
utilizan como técnicas de desarrollo interior. Es que las artes marciales,
también son usadas, para desarrollar aspectos positivos de la mente y el
espíritu. En el fondo, desarrollar una disciplina mental equilibrada.
Entre las artes marciales más populares, podemos encontrar el
Karate, el Kun Fu, el Judo, el Akido y el Tae Kwan Do. De las cuales, hay varias
que son disciplinas olímpicas. En la gran mayoría de ellas, uno debe ir
ascendiendo un escalafón según sus habilidades. Estos escalafones en las artes
marciales, se miden por cinturones de diversos colores. En los cuales, el negro,
señala un superior al resto. Pero luego de ello, se deben ir sumando distintos
danes o niveles de maestría. Estos deben ser certificados, generalmente, por
maestros que provienen de los países orientales, ya mencionados. Por lo que la
carrera de aprendizaje de las artes marciales, es muy larga si es que uno desea
llegar, a un nivel de verdadera excelencia.