Las cookies son pequeños paquetes de información que se
graban en el disco duro de una persona, cuando accede a una página Web a través
de un navegador. Son herramientas que funcionan a petición de un servidor, para
almacenar información de sus visitantes y luego poder recuperarla, para entender
las preferencias de los usuarios y dar un servicio más personalizado. Como las
cookies pueden causar problemas de privacidad, funcionan bajo restricciones muy
altas y aún así, hay muchos que no están de acuerdo con ellas.
El término “http cookie” proviene de “magic cookie”, un
paquete de información que un programa recibe sólo para volverlo a enviar a su
origen sin realizar ningún cambio. En este concepto, que se utilizaba en la
computación UNIX, se basó Lou Montulli, para usarlo en las comunicaciones Web en
1994. Las cookies permitieron solucionar el problema de implementar, de manera
confiable, un carrito de compra virtual. Sin embargo, el primer uso que se les
dio fue el de comprobar si las personas que visitaban la página Web de Netscape,
ya lo habían hecho en una ocasión anterior. En 1998, se le concedió a Montulli
una patente para la tecnología de las cookies, que había pedido en 1995.
La introducción de las cookies al mundo Web no fue avisada al
público, pero por 1995, ya había personas concientes de ellas. En 1996 el
Financial Times publicó un artículo que logró informar al público en general.
Desde entonces, llamaron la atención por sus posibles problemas de privacidad y
se discutió sobre ellas en algunas audiencias de Estados Unidos en los
siguientes años. La preocupación principal, fue sobre la amenaza que
significaban las cookies de terceras partes y se prohibió su uso y activación.
La preocupación continúa el día de hoy, pero se asegura que las cookies
funcionan bajo estrictas regulaciones.
Las cookies son usadas por los servidores Web, para
identificar y diferenciar a los usuarios, guardando información relacionada a
ellos, cuando éstos realizan una serie de visitas (esa información no incluye la
información personal como el nombre, dirección o teléfono). Así pueden ver sus
preferencias y su comportamiento en Internet, también si es una mujer, hombre,
joven o adulto y así, logran dar personalización al servicio Web. De hecho, las
cookies se integraron para implementar el carrito de compra virtual, que permite
que la persona agregue o quite artículos que desea comprar en Internet, mientras
navega por un sitio específico que muestra lo que está comprando. Las cookies
permiten que la página visitada, sepa las preferencias del usuario y le pueda
ayudar en las próximas visitas.
Otro uso que se les da a las cookies, es permitir que los
usuarios accedan a un sitio Web. Funcionan cuando la persona introduce su nombre
de usuario y contraseña; entonces, se almacena la información o cookie, que
permite que el servidor sepa que el usuario está validado, para concederle el
uso de servicios que sólo los usuarios registrados pueden tener. Además, pueden
grabar esa información para que el usuario no tenga que estar anotando lo mismo
cada vez que quiera entrar al servicio; de hecho en algunos sitios al no tener
activadas las cookies en el navegador, se pueden tener problemas accediendo a
los contenidos del sitio, específicamente aquellos para los usuarios registrados.
Además, muchos sitios usan cookies para saber qué aspecto
tener para satisfacer los gustos del usuario. Las utilizan, principalmente, los
sitios que requieren identificación, aunque también algunos que no la requieren.
Complacen al usuario tanto en presentación como en funcionalidad. Por ejemplo,
Wikipedia permite a sus usuarios registrados, elegir la presentación de la
página; Google usa cookies para permitir a sus visitantes, elegir la cantidad de
resultados que desean ver se sus búsquedas.
También se usan como contador de veces que un usurario accede
a una página determinada. La cookie se almacena en el ordenador del usuario y,
cada vez que ingresa a la página, el contador marca una nueva unidad. Existen
además, otros muchos usos de las cookies.
Las cookies son sólo información en base a texto, no
imágenes, sonidos, etc. El hecho que se almacenen en el ordenador personal, no
quiere decir que puedan ser utilizadas para acceder a la información personal
grabada en él. No pueden moverse dentro de los archivos del computador. Además,
las cookies sólo pueden ser leídas por el sitio que las creó y tiene un tiempo
de vida. Pueden durar lo que dura una sesión o tener una fecha de vencimiento en
un futuro próximo; entonces, dejan de funcionar. Por espacio tampoco hay
problema ya que son ficheros de texto que deben pesar menos de 4 KB; o sea lo
importante no es evitar el almacenamiento temporal de cookies en el ordenador,
lo que puede traer problemas de navegación, sino que eliminarlas de manera
periódica para que no se acumulen.