El funcionamiento del cuerpo humano, no sería
tal, si no fuera por las hormonas. Por medio de las hormonas, varias funciones
del cuerpo comienzan a funcionar o se detienen. Así de importante son las
hormonas. Una hormona es una secreción química glandular, la cual puede ser
producida por medio de un órgano u otra parte del cuerpo. Estas deben ser
transportadas a lo largo del cuerpo, para lleguen a las distintas zonas, donde
deben actuar.
Dentro de las hormonas, hay dos categorías. La primera son
las proteicas, las cuales son vertidas al torrente sanguíneo. Estas viajan por
las venas, hasta el órgano, al cual deben intervenir. Primero que nada, se posan
en los tejidos de ellos y provocan un cambio intracelulares, para después,
provocar el efecto final. Por otra parte, tenemos las hormonas esferoidales, las
cuales, derivan de los famosos lípidos, que no son más que grasa. Las cuales
también son vertidas al torrente sanguíneo, pero que son transportadas por medio
de proteínas que las liberan en los lugares en los cuales, se necesita de su
acción.
Lo importante de las hormonas, es que son fuentes de
mensajes, para las células de los órganos. Ya que ellas indicarán, si el órgano
en cuestión debe comenzar a trabajar, detenerse, incrementar su labor o
desminuirla. Situaciones que se dan, ya que nuestro cuerpo, no trabaja al mismo
ritmo durante todo el día. Es evidente al menos, que en la noche, el cuerpo
trabajará a un ritmo, muchísimo más lento que en el día.
Hay que dejar en claro, que quienes son las causantes de que
nuestro organismo, cuente con tan preciadas trabajadoras, son las glándulas
endocrinas. Tanto para los hombres, como para las mujeres. Hay que imaginarse su
real relevancia en el cuerpo, ya que sin estas, no habría diferenciación de
sexo. Ya que por ejemplo no se podría producir la testosterona (hormona fundamental para los
hombres). Aparte de otras muchas funciones
esenciales del cuerpo humano. Que sin ellas, no sería posible sobrevivir.