Primero, para poder comprender esto de las mutaciones, tenemos que hablar del código genético. La
información que una persona, un animal, una planta o cualquier microorganismo
puede heredar a su descendencia está resguardada en una sustancia química que se
ha denominado ADN (Ácido DesoxirriboNucleico) descubierto a principios del siglo
XX por el médico suizo Friedrich Miescher de forma accidental y utilizando un
procedimiento que hoy día es emulado por muchos niños y jóvenes en ferias
científicas.
A partir de los experimentos realizados por Rosalind Franklin con
difracción de rayos X en las moléculas de ADN Francis Crick, James Watson y por
aparte Maurice Wilkins y colaboradores descubrieron que el ADN tiene forma de
una escalera que gira sobre su eje central, estructura que se conoce como
escalera helicoidal, por ello reciben el Premio Nobel. Sin embargo una polémica
ha oscurecido este premio en particular: ¿Por qué no le fue otorgado también a
Rosalind Franklin y otros colaboradores?
Abandonando la polémica el ADN es una
molécula donde están “escritas” las instrucciones de como se hacen las proteínas
de las personas y muy básicamente las personas somos proteínas, entonces el ADN
tiene las instrucciones de como la herencia se transmite de padres a hijos.
Cuando estas instrucciones son alteradas se producen las mutaciones. En otras
palabras una mutación es la alteración del código genético. Nadie está del todo
seguro de porqué ocurren las mutaciones, pues muchas simplemente aparecen sin
una causa conocida. Pero hay ciertos factores que las favorecen: sustancias
químicas, la radiación y microorganismos como bacterias y virus. A estos
factores se les llaman factores mutagénicos.
Hay muchas sustancias químicas que
son consideradas como mutagénicas, dentro de ellas están algunos preservadores
de los alimentos (sobre todo en frituras) sin embargo la organización mundial de
la salud permite el uso de algunos pues en pequeñas cantidades son casi
inactivos desde el punto de vista genético. Los rayos X son un tipo de radiación
que genera muchas mutaciones, por ello los médicos no permiten que una persona
se exponga a los rayos X tomándoles muchas “placas”. De los virus y bacterias
causantes de mutaciones son famosos los de la polio y la viruela que afectan el
ADN de músculos y nervios.
La mayoría de las mutaciones son incompatibles con la
vida, entonces los niños o niñas que las padecen mueren jóvenes o antes de nacer
y por ello las llaman mutaciones letales. Otras no son del todo incompatibles
con la vida, como ocurre con los albinos, pero los ponen en seria desventaja con
respecto a otros seres “normales” (voy a justificar el porqué de las comillas
luego). Algunas, muy pocas, no solo no perjudican en nada a las personas, más
bien las ponen en ventaja con respecto a otras y la mutación se incorpora el
material genético de la especie. Todas las personas “normales” somos diferentes
porque algunas mutaciones han aportado tales diferencias a nuestra especie,
entonces todos tenemos algo de “Mutantes” para desilusión de los aficionados a
los “comics”.