Las tarjetas telefónicas prepagas son, efectivamente,
tarjetas que simbolizan la compran de cierta cantidad de tiempo disponible para
realizar llamadas telefónicas desde cualquier teléfonos, ya sean a otros países
o locales. Como vemos, este sistema permite a los usuarios comprar tiempo
telefónico que depende de la tarifa, que la compañía a la que se le está
comprando la tarjeta, cobre por minuto. De este modo, no es necesario recordar
llevar monedas para la utilización de teléfonos públicos ni pagar cuentas de
valor incierto a final de mes.
Estas tarjetas son comúnmente ofrecidas en quioscos,
almacenes, oficinas de correo y agencias de viaje. Entre sus compradores más
usuales se encuentran los viajeros, ya que deben llamar constantemente al
extranjero y ésta resulta ser, gran parte de las veces, la manera más fácil de
conseguir una tarifa por minuto más barata. La otra gran utilidad, consiste en
la disponibilidad de números de acceso gratuitos, por lo que podemos usarlas
desde hoteles y otros lugares, sin necesidad de afrontar los altos costos
asociados a estos establecimientos.
Algunas tarjetas de prepago pueden ser recargadas por medio
del cobro en alguna tarjeta de crédito, por lo que suelen ser bastante cómodas,
sobretodo, para los amantes del viaje.
Las tarjetas telefónicas prepagadas, por lo general, operan a
partir de dos números que aparecen impresos en ella. Uno es un número de acceso
gratuito y el otro es el número PIN o número de identificación personal. Este
último, es el que le permite a la compañía telefónica realizar un seguimiento de
la tarjeta; cuántos minutos o unidades se han utilizado a través de las llamadas
realizadas.
Para llamar al destino deseado, lo primero que se debe hacer
es, por supuesto, comprar la tarjeta que disponga de la cantidad de tiempo
requerido y luego, marcar el número de acceso gratuito. Posteriormente, se debe
ingresar el número PIN. Una vez que las instrucciones por el auricular lo
indiquen, entonces, se debe marcar el número de la persona con la que se desee
la comunicación.
Como podemos ver, el sistema de las tarjetas telefónicas
prepagadas resulta ser bastante cómodo, sin embargo, es necesario tener cuidado,
ya que muchas veces las compañías telefónicas no explicitan de manera clara los
cobros extra o recargos al utilizar estas tarjetas. Algunas cobran por conexión,
y otras no, y además algunas no cuentan con números gratuitos de acceso. Por lo
tanto, como cada vez que se desea adquirir algo, es bueno informarse antes de
decidirse por un producto u otro.