Quién fue Diego Velázquez ?

> Inicio > Arte y Humanidades

Diego Velázquez fue un famoso pintor español que lideró a los artistas de la Corte del Rey Felipe IV. Fue un pintor reconocido en el período Barroco, especialmente destacado como artista de retratos. Pintó muchos de ellos de la familia real de España, de importantes figuras europeas y muchas otras. En los comienzos del siglo XIX, fue un modelo para los artistas realistas e impresionistas, especialmente para Manet, que lo consideró el mayor pintor que ha existido. Hoy, es reconocido como uno de los mayores representantes de la pintura española y uno de los mejores artistas de la historia del arte internacional.

Nació como Diego Rodríguez de Silva y Velázquez el 6 junio de 1599, en Sevilla, España. Sus padres fueron Juan Rodríguez de Silva y Jerónima Velázquez, quienes enseñaron a Diego a ser temeroso de Dios y le ayudaron a recibir muy buen entrenamiento en lenguaje y filosofía. Desde pequeño se notó su don del arte, por lo que estudió durante un año con el pintor Francisco de Herrera. En ese entonces tenía 12 años y se convirtió en aprendiz del artista Francisco Pacheco, con quién estudió durante 5 años, las proporciones y la perspectiva, en un tiempo en que conoció las tendencias literarias y artísticas.

En 1618, Diego se casó con Juana Pacheco, la hija de su profesor, con quien más tarde tuvo a Francisca e Ignacia de Silva Velázquez y Pacheco, ésta última muerta en la infancia. En 1920, Velázquez gozaba de una buena reputación en Sevilla, con obras como “Adoración de los Reyes”, “Vieja friendo huevos” y otras. En 1622, se mudó a Madrid, con la esperanza de obtener una posición en la corte, en donde había muerto Felipe III, y Felipe IV de casi 16 años estaba en el trono. Los castellanos eran reemplazados por los andaluces, círculo en el que Francisco Pacheco estaba bien relacionado. Diego viajó entonces y realizó un retrato al poeta Luis de Góngora y Argote, que era capellán de honor de Palacio. Lamentablemente, Diego no logró llegar a Felipe IV y regresa a Sevilla. Sin embargo, Pacheco logró que su amigo Juan de Fonseca arreglara con el Conde-Duque de Olivares que Diego fuera a retratar al rey. Esto, después de la muerte del pintor favorito del rey, Rodrigo de Villandrando. En 1623, el retrato complació al rey y a Olivares, su ministro, y se ordenó que ningún otro pintor retratara jamás al rey Felipe. En 1624, Velázquez recibió dinero que le permitió trasladar a su familia y convertir a Madrid en su nuevo hogar.

En 1627, se nombró a Diego “ujier de cámara”, que era la más alta posición para un artista. Se cree que fue después de ganar un concurso con el tema “La expulsión de los moros”. Su carrera en la corte fue en ascenso y hasta el final de sus días pintó numerosos retratos del rey y de su familia. En 1628, llegó a Madrid, Pedro Pablo Rubens, a quien Velázquez acompañó a su visita al Escorial. Se dice que Pedro habría influido en la ejecución de la reconocida obra “Los borrachos” y motivado el interés de Diego de conocer Italia y ver las obras de los grandes pintores de ese país. En 1629, se fue a Italia luego de pedir la autorización del rey Felipe. Fue un período muy importante para su formación y su pintura. Además, por ser el pintor del rey de España, tuvo abiertas todas las puertas y pudo conocer obras expuestas sólo a personas con privilegios. De su viaje resultaron obras como “La fragua de Vulcano” y “La túnica de José”. Regresó a Madrid en 1631.

En Madrid, fue recibido con mucho entusiasmo, especialmente por el nacimiento del príncipe Baltasar Carlos, que necesitaba al pintor de cámara, por lo que Velázquez hizo los primeros retratos del joven. Aquí se notan los cambios de su estilo, más luminoso, moderno y libre. En este tiempo pintó varias obras reconocidas como “La rendición de Breda” y varios retratos como los del rey Felipe, el príncipe Baltasar y la reina Isabel de Borbón. En 1633, su hija Francisca se casó con el pintor Juan Bautista Martínez del Mazo, a quien Velázquez cedió su puesto de ujier de cámara, un año después, para asegurar el futuro de su hija. Los nueve años siguientes, estuvo en el puesto de Ayudante de Cámara, convirtiéndose en una de las personas más cercanas al rey. Fue además, un período de muchas tragedias, que incluyó la caída del poder del Conde-Duque de Olivares (su amigo y protector) en 1643, la muerte de la reina Isabel en 1644, el mismo año, la muerte de su suegro, Francisco Pacheco, y en 1646, la muerte del príncipe Baltasar a la edad de 17 años.

En 1949, Velázquez fue comisionado a Italia para comprar obras de arte, estudiar el funcionamiento de las escuelas de Bellas Artes y otras cosas. En este segundo viaje, no fue un aprendiz, sino un maestro, como un día lo fue su amigo Pedro Pablo Rubens. Su viaje lo hizo acompañado de su ayudante Juan de Pareja. Realizó numerosos retratos, incluyendo el del Papa Inocencio X, y también realizó su obra “La Venus del espejo”. Después de adquirir pinturas y esculturas en varias ciudades italianas, volvió a España en 1651. El rey se había casado con Mariana de Austria, de quien realizó varios retratos. Además el rey le dio a Velázquez el puesto de aposentador real, que le impidió realizar muchas pinturas. Pintó retratos de la hija casadera, María Teresa y también de los hijos de Mariana, sobre todo de Margarita, la mayor. Fue en este período cuando realizó la famosa obra “Las Hilanderas” y su cuadro más famoso “Las Meninas.

En 1659, Diego Velázquez logró cumplir con uno de sus mayores sueños: ser investido como Caballero de Santiago. En 1960, mientras realizaba un retrato de la infanta Margarita, enfermó de fiebre y murió el 6 de agosto. Fue enterrado en la iglesia de San Juan Bautista, en donde, 8 días después, su esposa Juana fue enterrada junto a él. Diego Velázquez es hoy, reconocido como un genio de la pintura universal y varias de sus obras se consideran dentro de las mejores de la historia.

Tus preguntas





Búsqueda personalizada



Contacto     Links     Aviso legal
Copyright ©2005-2014, Todos los derechos reservados