San Patricio fue un misionero y predicador cristiano. Se le
considera el introductor de la religión católica en Gran Bretaña. Es el patrono
de Irlanda, junto con Santa Brígida y San Columba. Vivió entre los años 385 y
461, aproximadamente.
Nació en lo que hoy en día es Escocia en el seno de una
familia católica. A sus 16 años cayó en las manos de unos piratas irlandeses que
lo vendieron como prisionero. Estando cautivo en Irlanda, debió dedicarse al
cuidado de ovejas.
Luego de varios intentos logró escapar gracias a la
inspiración divina que recibió por medio de un sueño. Partió en barco a Francia
donde, se presume, estuvo cerca de 20 años. Fue allá donde fue ordenado
sacerdote. Se cree que visitó Roma y que habría sido el papa Celestino I quien
le habría solicitado que regresara a Irlanda.
Ya de regreso, como obispo, se dedicó a proclamar el
Evangelio. Era un gran predicador ya que hablaba con un leguaje sencillo y
directo. Por ejemplo, para explicar el misterio de la Santísima Trinidad hacía
una analogía con las hojas de un trébol, símbolo que actualmente es muy común
entre los irlandeses.
En su labor, se encontró con un grupo opositor: los druidas.
Ellos eran una clase social elevada que representaban a los dioses paganos. Otro
sector con el que tuvo problemas fueron los herejes pelagianos que llegaron al
extremo de calumniarlo.
En reiteradas oportunidades intentaron matarlo, sin embargo
siempre logró escapar airoso de los peligros. Esto, él se lo atribuía a una
intervención milagrosa.
A pesar de todas las cortapisas, San Patricio no cesó en su
labor evangelizadora. Construyó una serie de abadías en Irlanda, las cuales
fueron originaron ciudades a su alrededor.
La fiesta en honor a San Patricio se celebra el día 17 de
marzo, en Irlanda y Estados Unidos, especialmente. Para la ocasión, en la Quinta
Avenida neoyorkina se realiza un desfile en el que la calle se llena de gente
vestida de verde. Por su parte, las ciudades irlandesas se tiñen del mismo color
y los tréboles se ven por todas partes, se bebe mucha cerveza y se celebra por
cinco días.