En pocas palabras, la lavadora se considera como una
máquina, que sirve para lavar la ropa que se encuentra sucia. Generalmente
se utiliza el término para referirse a aquella máquina que emplea el
agua, y no químicos el lavado en seco. Para
su funcionamiento, tiene incorporado un tambor central, en el que
se introduce la ropa sucia. Toda lavadora debe ser conectada a alguna llave de
agua potable, ya que el tambor se llena con este líquido, para que la
ropa sea lavada; este llenada es realizado de manera automática.
Posteriormente, en un compartimiento superior, se le hecha el
detergente para lavadora y un suavizante de ropa, si así lo desea el dueño de la
misma.
El tambor, al estar completamente lleno de agua, comenzará a
girar, para que se disuelva el detergente y el suavizante en la ropa. Mediante este
proceso, la ropa comienza a ser lavada y a quedar limpia. Luego viene la
operación de enjuague de la ropa y posteriormente el centrifugado, para que todo
el líquido escurra y la ropa termine lo más seca posible.
Pero, ¿quién inventó la lavadora? Pues bien, el inventor
de la lavadora eléctrica tal como la conocemos hoy en día fue Alva Fisher.
La primera máquina de este tipo apareció en 1901. Fisher, construyó
una máquina que contenía un tambor, al cual
se le echaba agua y jabones. Esta máquina era automática y funcionaba por medio
de la electricidad. Así, Fisher conseguía lavar ropa, de una manera muchísimo
más práctica, de lo que las personas de la época, estaban acostumbradas.
Con respecto a la historia del lavado, la ropa por lo
general, era lavada con agua caliente y jabón. Ropa que debía ser escurrida y
golpeada con palas de madera, para que quedara limpia. Para fines del siglo XVII,
se llegó a crear una máquina que lavaba ropa, la cual era de madera y simulaba
una tinaja, como las que se utilizaban para lavar ropa a mano.
A fines del siglo XIX, se desarrollaron lavadoras que
lograban de manera mecánica, impulsadas por fuerza humana, lavar la ropa.
Aquello ocurrió en Ucrania. De igual manera, de manera posterior, aparecieron
máquinas que de manera adicional lograban calentar el agua que iban a utilizar,
mediante el carbón o la leña.
En 1767, Jacob Schäffern construye un prototipo de lavadora, y la
primera patente en los Estados Unidos por una máquina para lavar fue otorgada a
Nathaniel briggs en 1796.
A pesar de todos estos prototipos del pasado, se considera a
Alva Fisher como quien inventó la lavadora, ya que este desarrolló la
primera lavadora eléctrica que funcionaba de manera completamente automática,
de manera similar a los modelos que utilizamos hoy en día.
Fisher era un ingeniero, oriundo de los Estados Unidos.
Nace en 1862 y muere en 1947. Como mencionamos, inventó la lavadora en 1901,
pero no fue hasta 1910, que patentó su invento. De manera progresiva, fue
perfeccionando su invención y logró, por medio de un complejo sistema de cambios,
que el tambor de la lavadora fuera alternando, a medida que lavaba, su sentido de
giro. Con lo cual lograba, que la ropa saliera más limpia aún. Es gracias a
estos primeros modelos, que hoy en día hemos llegado a tener, las lavadoras modernas
programables. Programas que cumplen diferentes funciones, según los
requerimientos de los usuarios.
De igual manera, Fisher logró desarrollar una puerta la cual
incorporaba, el famoso ojo de buey. Con lo cual, se evitaba que el agua que se
encontraba al interior del tambor, salpicara hacia fuera, lo cual provocaba
cortocircuitos.
La masificación de la lavadora, tuvo lugar varios años
después, cuando la electricidad se transformó en un servicio de uso común y
la producción en masa de electrodomésticos inundó el planeta. Hoy en día,
existen lavadoras, que incluso conllevan el
sistema de secado automático. El cual se da, luego que la lavadora haya
terminado con el centrifugado de la ropa.